El fanzine Mondo Brutto para descargar.
Dice Fruno que por fín tiene escanner. Y usted dirá que qué diantres le importa. Pues resulta que este santo varón ha decidido digitalizar su colección del fanzine Mondo Brutto – Actualidad bizarra para brutos mecánicos, para su descarga pública.
Por si queda algún despistado que no sabe de qué estamos hablando, Mondo Brutto se empezó a publicar en el año 1993 en formato de fanzine fotocopiado en A5.
Desde sus inicios Galactus, Grace Morales, Dildo de Congost y Joe D’Alessandro han ido creando no sólo un estilo propio, sino una forma personal de mirar la realidad, sin tabús, sin politicamentecorrectismos, sin mamoneos y con mucho humor negro y esperpento. Hoy en día la revista se puede encontrar en los kioskos, tiene muchos más colaboradores (entre ellos nuestro admirado Absence), e incluso han editado un libro recopilatorio. Pero siguen tan salvajes como al principio.
Sus temas son de lo más demencialmente variados, pero para que se hagan una idea, cito algunos de los titulares de sus artículos mientas ojeo las portadas de mi colección: El Suicidio, Sanchez Dragó, lo español, Los Otakus, los paletos, escatología, guía de la España bizarra, Juan de Pablos, el Japón Cañí, la regla, esputos, drogaína, Jimenez del Oso, Los nikis, gafes, Jesús Ordovás, tiranos Pop, terrorismo pop, España macarra, Las caras de Bélmez, Don Cicuta, Luis Carandell, Luixy Toledo, Tony Leblanc, Berlanga, Siesta, o el franquismo esotérico. ¿se hacen una idea? Lo veo difícil, la verdad.
Si usted no conoce el Mondo Brutto, hoy está de suerte.
Mondo Brutto del 1 al 20 + extras


Dori Hadar, un coleccionista de discos de vinilo andaba husmeando entre las cajas de un mercadillo, cuando se encontró con un disco de un tal Mingering Mike. Cuando lo miró con más detenimiento, se dió cuenta de que el disco era falso: la portada estaba dibujada a mano, y en el interior había un disco de cartón.

«Hoy, que vemos aparecer a Mareva Galanter, Carla Bruni, Radiomatic, Pascal Parisot y todo el revival de los chicles ye-ye mascando el candelero de la modernidad, sería buena hora para volver a aquellas otras cantantes que cambiaron el sentido de la figura femenina de los años 50 dotándola de otros aires. Y las hubo que, al margen de las veleidades de la sociedad de consumo, investigaron desde esos chicles musicales una modalidad que se dejaría influir por la psicodelia y otros sonidos suburbiales. Lo que sigue son las antologías de una vivencia personal. Si terminan siendo colectivas, pues mejor.»